jueves, 30 de marzo de 2017

SITUACIÓN ACTUAL DEL PARAGUAY: ¿GOLPE PARLAMENTARIO?


SITUACIÓN ACTUAL DEL PARAGUAY: ¿GOLPE PARLAMENTARIO?

Luz Recalde (@lushonass)

Estudiante de Relaciones Internacionales
Universidad Americana
Asunción - Paraguay

Este martes, un grupo de senadores solicitaba una sesión extraordinaria para tratar modificaciones del reglamento interno, a lo que el presidente del Senado, Roberto Acevedo determinó que la sesión extraordinaria se realizaría el jueves, 30 de marzo, algo que no aceptaron los senadores. Entonces, de manera imprevista, el senador oficialista del Partido Colorado  Julio César Velázquez se autoproclamó presidente del Senado de Paraguay  y junto con el apoyo de otros 25 senadores, aprobaron varias modificaciones del reglamento interno a la Cámara Alta para lograr medidas que permitirían presentar una enmienda Constitucional en  Senado para aprobar la reelección presidencial, prohibida en Paraguay.
Los senadores oficialistas que apoyan la reelección del actual mandatario Horacio Cartes, y los que apoyan la del ex presidente Fernando Lugo, apoyaron la iniciativa.
Los senadores opositores, y también algunos oficialistas disidentes, calificaron este acto como un “golpe parlamentario” y lo tachan de nulo porque fue aprobado por un Senado paralelo.
En 2013, el actual mandatario Horacio Cartes llegaba a la presidencia asegurando que no estaba interesado en su propia reelección, pero desde hace unos meses un grupo de legisladores de su formación, el Partido Colorado intenta habilitarlo para un segundo periodo. La Constitución de 1992 no contempla esa posibilidad, por lo que los oficialistas optan por una vía cuestionada. Una enmienda en el Congreso que luego sería llevada a referéndum.



lunes, 29 de agosto de 2016

El contenido del derecho a la ciudad

Javier Dávalos González


La ciudad de Quito será sede en el mes de octubre de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Urbano Sostenible Habitat III. En ella se adoptará la Nueva Agenda Urbana, que servirá para orientar la política pública local de los próximos veninte años. Esta conyuntura nos brinda una oportunidad extraordinaria para dinamizar la discusión académica, institucional y social sobre el derecho a la ciudad y su contenido.

Este derecho, que ha sido definido como el usufructo equitativo de las ciudades dentro de los principios de sustentabilidad y justicia social, es la expresión fundamental de los intereses colectivos, sociales y económicos en la ciudad, en especial de los grupos vulnerables y desfavorecidos, respetando las diferentes culturas urbanas y el equilirbrio entre lo urbano y lo rural. Uno de los principales teóricos de este concepto, el inglés David Harvey, señala que el derecho a la ciudad es el derecho de toda persona a crear ciudades que respondan a las necesidades humanas, ya que todo el mundo debería tener los mismos derechos para construir los diferentes tipos de ciudades que queremos. El derecho a la ciudad entonces no es simplemente el derecho a lo que ya está en la ciudad, sino el derecho a transformar la ciudad en algo radicalmente distinto (Harvey, 2009).

La idea del derecho a la ciudad no es una propuesta nueva ya que este debate tiene su base en la toma de conciencia respecto de los efectos del crecimiento urbano en la vida y el ejercicio de los derechos de las personas. El término aparece en 1968 cuando Henri Lefebvre escribió un libro llamado El derecho a la ciudad que habla sobre el impacto negativo sufrido por las ciudades en los países capitalistas, debido a la conversión de la ciudad en una mercancía al servicio de la acumulación de capital.

El derecho a la ciudad fue reconocido en la Constitución ecuatoriana del 2008 en su artículo 31, que señala: “Las personas tienen derecho al disfrute pleno de la ciudad y de sus espacios públicos, bajo los principios de sustentabilidad, justicia social, respeto a las diferentes culturas urbanas y equilibrio entre lo urbano y lo rural.  El ejercicio del derecho a la ciudad se basa en la gestión democrática de ésta, en la función social y ambiental de la propiedad y de la ciudad, y en el ejercicio pleno de la ciudadanía.”

Como vemos, el derecho a la ciudad es multidimensional y se encuentra íntimamente vinculado a otros derechos constitucionales como los derechos a la vida digna, al ambiente sano, a la cultura, al hábitat y vivienda, a la salud, a la atención prioritaria, el derecho de participación, entre otros.

Si bien el contenido de este derecho no se encuentra claramente establecido en la Constitución, como si sucede en el caso de otros derechos, resulta sumamente importante empezar a denotar su contenido a la luz del debate mundial. El antecedente inmediato para el reconocimiento del derecho a la ciudad es la Carta Mundial del Derecho a la Ciudad expedida en el año 2004. Según este documento, el derecho a la ciudad es un derecho colectivo de los habitantes de las ciudades, en especial de los grupos vulnerables y desfavorecidos, que les confiere legitimidad de acción y de organización, basado en sus usos y costumbres, con el objetivo de alcanzar el pleno ejercicio del derecho a la libre autodeterminación y un nivel de vida adecuado. En la mencionada Carta se establecen varios principios relativos a este derecho, entre los que podemos resaltar los siguientes: el ejercicio pleno de la ciudadanía, la gestión democrática de la ciudad, la función social de la ciudad y de la propiedad y la protección especial a grupos y personas en situación vulnerable.

Un caso que nos sirve para ejemplicar la importancia de este derecho es el relativo a la llamada Solución Vial Guayasamín y el posible desalojo del barrio Bolaños, asentado desde tiempos inmemoriales en las laderas de la loma de Guanguiltagua. Este proyecto fue adoptado mediante un cuestionado contrato de alianza estratégica con la empresa china CRBC y contempla la construcción de dos puentes y ampliación de vías existentes, que requerirían la “liberación” de la zona del barrio Bolaños con el fin de implantar esta infraestructura en la quebrada donde se asienta el barrio. Estas graves afectaciones socio-ambientales son la muestra de cómo se puede atentar contra todos y cada uno de los aspectos del derecho a la ciudad cuando no se toman decisiones de política pública participativas, sostenibles y con enfoque de derechos.

Efectivamente, en este caso sobresalen la falta de información oportuna, la amenaza de un desalojo forzoso, la falta de participación de la ciudadanía y las posibles afectaciones al ecosistema, hechos que forman un coctel explosivo que redunda en la violación a los derechos constitucionales de acceso a la información (art. 18), derecho colectivo a la posesión de territorios ancestrales (art. 57), derecho al habitat y la vivienda segura (art. 30), derechos de participación (art. 61), derechos de la Naturaleza (art. 71) derechos de los consumidores (art. 52) y porsupuesto, del derecho a la ciudad (art.31).

Verónica Ninahualpa, representante del barrio Bolaños, en el marco de un foro realizado hace pocas semanas sobre el tema vivienda segura y desalojos forzosos expresó que hay un problema cuando “se manda un proyecto sin pensar en lo más elemental, el ser humano”. Evidenció la falta de información al recordar que “cuando nos enteramos del proyecto las máquinas ya estaban arriba”. Verónica cuestionó seriamente la postura de las autoridades por su falta de comprensión en lo relativo a su relación con el territorio: “Nos vinieron a decir que nos iban a dar una mejor vida. ¿Cómo pueden saber que es una mejor vida? Es cómo vives, cómo te desarrollas, una convivencia diaria con los que te rodean. La mejor vida la haces tú. Tú la decides como la quieres y como la haces (…) Es inhumano pensar que las personas pueden ser trasladadas como muebles”.

Tal vez ahí se encuentran las principales claves para empezar a darle contenido al derecho a la ciudad, es decir, al ejercicio de los derechos humanos en el tiempo y el espacio. Esta  tarea es importantísima, ya que tal como afirman José Antonio Marina y María de la Válgoma en La lucha por la dignidad: Teoría de la felicidad política: “La ciudad justa, la ciudad feliz, es la condición indispensable para la felicidad personal”.


Referencias  

Álvarez, Pocho (2016) Mi barrio Bolaños, toda una vida, video documental disponible en https://www.youtube.com/watch?v=VCWXt2F7NMs

Borja, Jordi, La Ciudad Conquistada (2003), Barcelona, Alianza Ed.

Mathivet, Charlotte, El derecho a la ciudad: claves para entender la propuesta de crear  “Otra ciudad posible“, disponible en http://base.d-p-h.info/es/fiches/dph/fiche-dph-8034.html

Lefebvre, Henri, (1968) Le droit à la ville, Paris, Anthropos.


Harvey, David (2009), ponencia en el Foro Social Mundial, Belém, disponible en: www.hic-net.org/articles.php?pid=3107

Velásquez, Fabio (ed.), (2007) Conversaciones sobre el derecho a la ciudad, Bogotá, Gente Nueva Editorial.